El amor a la vida, Erich fromm

Analisis: El amor a la vida, Erich Fromm Parte 4: Psicoanálisis y Agresión.

Análisis: El amor a la vida Erich Fromm, parte 4

Esta cuarta y última parte del análisis, vamos a tomar dos temas: Violencia y psicoanálisis.

 

Haremos criticas al conductismo y al mismo psicoanálisis tocando puntos importantes de las dos posturas sobre el hombre y la violencia. 

Crítica al psicoanálisis y conductismo

El psicoanálisis es algo desarrollo Freud y Erick Fromm la fue afinando con respecto al momento histórico en el que se encontraba.

Empecemos con quedar algo en claro sobre las críticas. Todo puede y debe de ser criticado, en nuestro discurso siempre debe de a ver espacio a esta acción, pero por el otro lado, una critica no anula o desvaloriza a la idea a la cual se critica.

Ahora empezando hablar de criticas s las aremos al psicoanálisis u al conductismo, ya que serán quien se enfrenten en esta postulación.

Para la crítica del psicoanálisis Fromm propone “en el discurso libre te puede traer a una terapia sin dirección.” También esto nos lleva a que el paciente especule por la libertad y esto lo lleve a actuar de forma agresiva, más no violenta. Y estando aquí parados es donde surge la idea de no querer cambiar y mejor huir de la terapia.

Por el lado del conductismo, ya sabemos que él se encarga de estudiar la conducta sobre el objeto y cree que la psicología es solo especular. Ahora el desarrollo de la mente no pude ser lograda a través del condicionamiento, se necesita del trabajo interno, ejercitamiento de la mente y espíritu para poder lograr un desarrollo psicomotriz y poder hacer la diferencia de niño a hombre.

Donde el niño es aquel que depende de otro para que le ayude a regular sus emociones y acciones, al igual que hacerse responsable. De aquí que podemos ver que hay adultos que siguen siendo niños.

 

Tal vez el psicoanálisis pueda verse como un lavado del cerebro para el conductismo, porque no hay manera de aplicarlo a los animales ya que ellos carecen de la palabra y de simbolismos a los cuales se les pueda dar una resignificación para cambiar sus estados emocionales. 

psicoanálisis

Psicoanálisis

Lo primero que tenemos que entender es como funciona el psicoanálisis. Pues es por medio de la transferencia con el terapeuta y el discurso libre. La transferencia se hace vinculando emocionalmente el terapeuta con el paciente a través de una persona importante de su niñez. Es decir que la persona vea al terapeuta como una imagen de sus padres, abuelos o cualquier otra persona importante en su niñes.

Nos vamos a enfrentar a otro problema como terapeuta que es no saber como el otro es, ya que al otro lo vemos como un producto de nuestras fantasías, llevándonos al problema del doble vinculo, es aquí donde se encuentra la destreza del terapeuta para lograr la transferencia correcta.

Pero gracias a la palabra y al simbolismo es que el psicoanálisis es para todas las personas de esta sociedad. Y como podemos ver que a través de la transferencia solo te identificaras con alguien del pasado, no significa que estés loco, significa querer sanar y sanar debe de ser una responsabilidad de todo hombre para lograr una sociedad más estable.

De aquí saltaremos a la autoestima, pues es una parte esencial de la terapia, sin esto la persona no logra tener la energía para poder lograr cambios.

Como vimos en la parte de capitalismo, en la actualidad la autoestima está ligada con el exterior y este se mide con lo que uno posee lo que puede tomar y poseer, llevándonos a una alienación y en definitiva a convertirlo en un hombre pasivo, que no es capaz de lograr cambios en su interior. Buscando siempre la respuesta en su exterior, como drogas, alcohol y sexo. Así que ella no se encuentra ahí.

Todo este conflicto de buscar en el exterior nos lleva a enfrentarnos a la frustración de perseguir fines en conflicto. Ejemplo de esto: “Cuando generamos una paradoja de estímulos, provoca los síntomas de neurosis y perdemos la noción de lo que es bueno para nosotros.” Esto es el origen de la agresión. A esto le llamamos teoría hidráulica de la agresión.

Agresión

Todos vivimos la agresión como algo negativo y que preferimos evitarla, pero hay momento donde es muy necesaria y valida, siempre y cuando esta tenga sentido y un objetivo al cual dirigirse y no sea un deseo.

Hablando de deseo solo el sádico es capas de disfrutarla sin remordimiento, pues el cree que esta haciendo lo correcto.

Nos volvemos a enfrentar a las posturas: Psicoanálisis y conductismo. Cada una tiene su postura de origen de la agresión.

El hablar de que la agresión es algo natura se puede criticar, pero no anular. La tesis conductista propone que la agresión es aprendida, Para el psicoanálisis como vimos anteriormente es algo que surge de la frustración.

Y para el psicoanálisis la agresión no es instintiva pues si lo fuera, todos lo seriamos y solo seria a través de nuestro autocontrol la capacidad de controlarla.

«La guerra no es un instinto natural»

Para terminar, hay que compara al hombre con el animal. Los dos poseemos agresión, las dos la ocupamos para casar y tomar territorio, no le podemos pedir a un conejo si lo podemos casar para comernos su carne y el responda de manera pacífica. Luchará y te dará batalla

Pero los animales no hacen guerras, porque no es algo natural, pero el hombre posee una cantidad de agresión extra porque el hombre se relaciona a través del carácter con el mundo, queriéndolo dominar y controlar.

 

El amor a la vida

Conclusión

La postura de lograr aceptar la critica a cualquier idea y al mismo tiempo entender que esta no la anula, me parece que es la piedra angular para una sociedad más pacífica y madura. Pues es aquí donde esta el respeto si logramos escuchar al otro sin querer anularlo, como lo vimos en la parte de la objetivación de la conversación, podríamos lograr reconocer a nuestro interlocutor como un individuo con el cual solo estamos teniendo un intercambio de ideas y lograr crecimiento mutuo y evitemos la agresión.

Y lo anterior no significa anular la agresión, significa saberla usar cuando es necesaria. Así no anulamos a las personas, sino que las integramos.

Con esto damos fin al análisis del libro de “El amor a la vida” del autor Erich Fromm.

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